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Vocación por los más pequeños

El servicio de Neonatología del Hospital Zonal de Bariloche, comenzó a funcionar como un anexo del servicio de Pediatría, allá por el año 1984. En 1986 se inauguró el espacio físico en el que funciona desde entonces, que había sido construido para Neonatología con comodidades para albergar una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Bariloche contaba en aquellos años con muchos  menos habitantes, pero, desde siempre existieron dificultades con  las distancias.Siendo hospital cabecera de la región, albergó a los niños nacidos con algún problema de toda la zona andina, aun de lugares como Esquel, que pertenecen a la Provincia de Chubut. Con el correr de los años, cambiaron muchas cosas, cambió la neonatología en el mundo, cambió nuestra ciudad, creció su población. También cambiaron las características de la salud de la población.

El servicio sanitario también cambió, aunque más que por los cambios sociales y demográficos, por los avances en  la medicina contemporánea. Actualmente, en el hospital se atienden alrededor de 1000 partos anuales, de los cuales, al ser su maternidad un lugar de derivación de la zona, muchos de ellos son patológicos (se interna alrededor del 30% de los niños que nacen por diferentes patologías asociadas al embarazo y parto). A su vez, desde hace unos años, la provincia de Rio Negro adscribe al plan nacional de “Maternidades Seguras”, esto implica que en los hospitales pequeños de la provincia no se realizan partos, por lo cual las mamás son derivadas para que nazcan en el Hospital Zonal Ramón Carrillo. Se reciben derivaciones desde toda la cuarta zona sanitaria, de Ing Jacobacci, y desde Villa la Angostura.

Los bebés se derivan por diferentes causas: enfermedades congénitas, infecciones perinatales, enfermedades metabólicas, nacimientos prematuros y otras patologías. En nuestro hospital nacen alrededor de 100 a 150 bebés prematuros por año, esto es, que tienen menos  de 37 semanas de edad gestacional, de éstos, algunos son de muy bajo peso al nacer, (menor de 1500g) y requieren cuidados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). Muchos de estos niños están internados mucho tiempo (¡hasta 2 y 3 meses!) por lo cual, el hospital cuanta con una residencia de madres, para que estén permanentemente con sus bebés y puedan estar con ellos y alimentarlos. En este lugar, las mamás comparten un espacio común y están permanentemente en contacto con la UCIN. Las mamas pueden entrar libremente a estar con sus bebés, a pesar de que éstos estén  a veces, gravemente enfermos. Cuando los bebés se van a casa, no se termina este vínculo: los prematuros más pequeños o aquellos con alguna patología al nacer, continúan los controles en el consultorio  de Recién  Nacido de Alto Riesgo, donde se realiza el seguimiento del crecimiento y desarrollo de estos los chicos, asi como la articulación de los diferentes tratamientos que requieren por su alta vulnerabilidad. Esto se realiza en conjunto con el pediatra y otras disciplinas como el servicio de rehabilitación (kinesiología, terapistas ocupacionales, fonoaudilogía, etc). Además del sector de la UCIN, los bebés se encuentran en Internación de cuidados intermedios, o en Internación Conjunta (internación en sala de Maternidad, junto a su mamá).

El equipo del área de neonatología está integrado por seis médicos y trece enfermeras, y cuenta con el servicio de tres mucamas . Se suman con actividad interdisciplinaria un médico oftalmólogo,  dos fonoaudiólogas, los servicios técnicos de laboratorio y radiología. Además, cuenta con la colaboración permanente del voluntariado hospitalario, que se encarga de la organización de la residencia de madres, asi como de los talleres  y diversas actividades que se les ofrecen a las mamás que permanecen en la Residencia de madres, con sus bebés internados.

 

Algunos Recuerdos