Siempre me gustaron las tortillas, infaltable el hogar de un niño con abuelos españoles… Tiempo atrás, descubrí una interesante alternativa para hacerlas sin huevo: harina de garbanzos.
La textura es similar. Si bien no tiene la esponjosidad que le da el huevo, le da un toque diferente y especial que me agrada mucho.

¿Tortilla sin huevo? ¡Eso no es tortilla!

Cuando empecé a omitir en mis preparaciones ingredientes de origen animal, no imaginaba que se presentarían infinidad de alternativas y opciones al momento de cocinar. De todas maneras es importante «preparar la cabeza» ante este tipo de opciones… es decir, nunca espero encontrar el mismo sabor que suplante el ingrediente que estoy omitiendo. Esto es muy importante porque muchos se decepcionan porque crean en su mente una falsa espectativa (como el queso de castañas que no sabe a queso, o leche de almendras que no sabe a leche)
Reconozco que al titular esta receta elegí la palabra «tortilla», pero créanme, fue solo a efectos «publicitarios» 😀 ¿Tortilla sin huevo? ¿de qué va esto?

Dicho esto, te invito a preparar tu mente para abrirse a nuevos sabores, aromas y texturas. ¿Listo para cocinar?

En esta oportunidad, les paso la receta de la versión sin papas con cebolla y espinaca de la huerta.

Ingredientes:
* Harina de garbanzos (media taza)
* Aceite de oliva
* Agua (una taza)
* Sal y pimienta
* Una cebolla
* Espinaca fresca
* Un diente de ajo

Elaboración:
Colocar en licuadora o bowl para procesar el agua, chorro de aceite, harina de garbanzos, sal y pimienta) Procesar hasta alcanzar una textura similar a la masa de los panqueques (no muy líquida)
Reservar.
Cortar la cebolla en tiras y trozar la espinaca fresca. Volcar en sartén o wok con u  chorrito de aceite y el diente de ajo. Una vez doradas las cebollas y la espinaca, volcar todo en la preparación de la harina de garbanzo.

Precalentar la sartén y volcar una cucharón grande de la preparación y cocinar vuelta y vuelta como una tortilla tradicional.

Servir ¡y disfrutar!

Tip1. Cuando saltás las verduras podés agregar un chorrito de vino blanco o salsa de soja.

Tip2. ¡Inspirate! Al momento de saltar, podés incluir hongos, ajíes, cebolla de verdeo… ¡Dale tu toque personal!